sábado, enero 20, 2007

Gobierno de Venezuela toma medidas para encaminar el país hacia la eficiencia energética

by Emilce Chacón

En la comunidad El Espinal del municipio Antonio Díaz en el estado Nueva Esparta, el 17 de noviembre de 2006, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, reemplazó con sus propias manos la primera bombilla incandescente por un bombillo ahorrador, en lo que constituyó el punto de partida de la I fase de la Misión Revolución Energética en Venezuela.

Un programa del Gobierno que se propone alcanzar la eficiencia energética a través del racionamiento del consumo de energía y el aprovechamiento de fuentes alternativas, como la eólica y la solar.

El propósito es garantizar un servicio de energía de calidad, favorecer la disminución de los gastos en los hogares y una mejor utilización del recurso energético en el sector industrial, tan importante como contribuir a sostener una relación armónica con el ambiente, reduciendo la contaminación ambiental y conservando los recursos naturales que son fuente primaria de la energía del país. Así se coadyuvará a revertir la destrucción de la naturaleza y sus consecuentes costos a la economía.

Algunos estudios realizados por la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) han mostrado que parte de la problemática socio-económica, ambiental y energética de la región, obedece a la creciente dependencia de los combustibles fósiles, importantes desperdicios de energía y altos porcentajes de emisiones de gases que contaminan el ambiente.

Indicadores del Ministerio de Energía y Petróleo revelan que Venezuela consume más energía que cualquier otro país de América Latina y utiliza mucha más energía para obtener los mismos bienes que obtienen otros países con menos cantidad. Por otra parte, la energía eléctrica que se produce se está consumiendo de inmediato, porque la demanda ha crecido de tal manera que ya tenemos que empezar a quemar combustible y esto representa daños ambientales.

Históricamente el crecimiento anual de la demanda se ha ubicado entre 3% y 4%; sin embargo, en los últimos cinco años se ha experimentado un incremento que disparó el consumo de energía eléctrica por encima del 7%. Sólo en el año 2006 el aumento promedio fue de 9%, incluso en algunas regiones llega al 15% como es el caso de Nueva Esparta.

El vicepresidente del Ente Nacional del Gas (Enegas), Manuel Deza, quien está al frente de la misión, explica que este comportamiento está asociado, entre otras cosas, al crecimiento económico. “Usted lo puede ver desde una casa. Cuando en una vivienda hay mayor disponibilidad de recursos la gente busca facilitarse la vida y esto implica adquirir equipos electrodomésticos. Además, el consumo de energía no es un atributo que la población considere ni siquiera al momento de comprar un electrodoméstico, porque la energía es económica gracias al potencial petrolero e hidrológico que tiene Venezuela.

No sólo ha crecido la demanda, si no que el consumo ha superado la oferta, porque en el pasado no se hicieron las respectivas inversiones. La energía está en la naturaleza, pero para llevarla hasta la población se necesita invertir recursos, y en vista de que la visión de los gobiernos anteriores fue privatizar, se dejaron de hacer las inversiones oportunamente en la generación, transmisión y distribución de la energía eléctrica.

“Como consecuencia de este rezago la holgura que existía ya fue utilizada, lo que indica que si no se produce generación en los próximos meses podemos tener problemas para suministrarla como ha empezado a tener Nueva Esparta”.

Albor del camino
No hay duda que existen suficientes razones para desarrollar nuevos patrones de consumo que mejoren la calidad de vida de la población y generen beneficios económicos al país. La Misión Revolución Energética es un instrumento para alcanzar ese fin.

El Gobierno diseñó tres fases de este programa. La primera está programada desde su inicio en noviembre de 2006 hasta el año 2007. Consiste en la sustitución de bombillas incandescentes por bombillos ahorradores, la instalación de 1000 megavatios (MW) de generación distribuida y campañas educativas.

La siguiente etapa arrancará este año hasta el 2009. Comprende la sustitución de infraestructura obsoleta de gas, la gasificación nacional, fabricación e instalación de paneles solares, instalación de generación eólica y creación de normas de eficiencia energética. La tercera fase, planificada para 2009-2012, consiste en el reemplazo de plantas ineficientes (la construcción de una planta oscila entre los cinco y 12 años, lo que indica que el Gobierno iniciará los proyectos desde ya) y sustitución de plantas de diesel a gas natural.

Qué se ha concretado
La Misión Revolución Energética comenzó con el reemplazo de bombillos incandescentes por bombillos ahorrados de luz blanca en el Distrito Capital y los estados Miranda, Zulia, Falcón, Nueva Esparta y Carabobo. En la segunda fase incorporó a Vargas, Anzoátegui y Bolívar. Actualmente, se están definiendo los medios logísticos para incorporar a todos los estados del país. La meta es instalar 52 millones de bombillos ahorradores. Hasta la fecha se han sustituido más de 10 millones en un millón 138 mil 198 viviendas.

Como parte de la solidaridad y la cooperación que debe existir entre los pueblos, principio del Socialismo del Siglo XXI impulsado por el gobierno venezolano, el país firmó un convenio con el gobierno de Cuba para recibir asesoría y apoyo para llevar adelante esta fase de la misión. Trabajadores sociales cubanos y del Frente Francisco de Miranda en Venezuela, integran los equipos que están cambiando los bombillos con el apoyo de los Consejos Comunales, las mesas de energía y las juntas parroquiales. Un par de jóvenes, uno venezolano y otro cubano, visitan las viviendas, ofrecen una explicación de las ventajas del cambio, retiran los bombillos amarillos y colocan los bombillos blancos con la autorización de las familias.

Estas bombillas tienen una vida útil promedio de tres años que se traduce en 6 mil horas, ocho veces mayor que un bombillo incandescente. Brindan la misma iluminación consumiendo sólo el 20% de la energía de un bombillo incandescente. No emiten calor, no atraen insectos, su luminosidad es de mayor aceptación para la población y fomenta mayor conciencia hacia la eficiencia energética. Con la sustitución de estos 52 millones de bombillos se liberarán al menos 2 mil megavatios de energía, cantidad equivalente a la energía que aporta la represa Caruachi.

Son fabricados en China y en Vietnam, donde dominan esta tecnología. Manuel Deza señala que la idea es complementar en el futuro este programa de sustitución con políticas fiscales para promover su producción interna.

Simultáneamente, se están instalando 80 plantas de generación distribuida que producirán mil megavatios. Las primeras por inaugurar están en Barinas y Nueva Esparta. Permitirán resolver el déficit mientras estén operativas las plantas grandes. Esos sistemas acercan las fuentes de consumo a las fuentes energéticas, lo que permite mayor rapidez y economiza recursos en infraestructura porque no requiere la construcción de líneas. Se estima que para marzo estén instalados 600 megavatios.

"Se ha producido un viraje en la distribución de energía. La tendencia era concentrar la generación en la parte hidro, ahora el Gobierno está haciendo un esfuerzo por llevar la generación más cerca de las fuentes de consumo, por ello se están construyendo plantas pequeñas", explica Manuel Deza.

Un dato de interés. El 70% de la energía que se consume en Venezuela es hidro, la genera la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y proviene del Gurí, Macagua y Caruachi, el 13% proviene del Gas, 6% de Gasi Oil y 7% Fuel Oil, de acuerdo con el Ministerio de Energía y Petróleo.

Por otra parte, están instalando células fotovoltaicas que el calor de sol transforma en electricidad, y esto permite algunas actividades de iluminación en caseríos distantes, como tener un refrigerador pequeño y manejar un computador. El año pasado se instalaron alrededor de 100. La meta es llegar a 2 mil en 2007. Comenzaron por algunas escuelas y ambulatorios de los estados Apure, Amazonas y Delta Amacuro. El Gobierno está creando alternativas para elevar el nivel de vida de los poblados alejados y olvidados.

Uso de la energía en el sector industrial
La misión también esta orientada a racionalizar el consumo de energía en el sector industrial, especialmente en la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Ya se está levantando información sobre el diseño tecnológico de las empresas básicas para proyectar transformaciones hacia el uso de tecnologías que hagan más eficiente el consumo energético.

El 25% de la energía que se genera en el país se consume en las industrias básicas de Guayana, por ello la necesidad de revisar los parques tecnológicos que se adquirirán en adelante. A esto se suma que más del 66% de los equipos de generación de energía térmica tiene más de 20 años operando y la vida útil es de 25, lo que indica que deberán ser reemplazados a corto plazo. Por un lado no se hicieron las inversiones respectivas y por el otro, se ha despreciado la cantidad de energía que consumen los procesos tecnológicos que se han instalado en las industrias.

El uso inteligente de la energía beneficia tanto a la población como al Estado y es una necesidad prioritaria para asegurarnos en el futuro un servicio eficiente y eficaz, esto se traduce, por ejemplo, en cero apagones provocados por fallas en la generación y transmisión, y en costos menos elevados. Implica mayor conciencia de parte de la población en el consumo.
MINCI.org

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